martes, 12 de mayo de 2009

EN BUSCA DE UNA ALTERNATIVA DE GOBIERNO

Publicado en el Diario "El Economista". Sección Cartas al Director. 13-Mayo-2009.

¿Existe alternativa contra la crisis? Sí, un nuevo "Gobierno de España" que no siga viviendo sueños de futuro -"brotes verdes"- o pesadillas pasadas -"memoria histórica"- sino que atienda a los problemas reales con criterio -"la crisis en España se llama paro": en el debate del Estado de la Nación volverá a denunciarse-. Quizá una de las claves inminentes sean las elecciones europeas de junio, que pueden servir de catapulta para el cambio de Gobierno; hoy por hoy, mejor que una moción de censura en el Congreso de los Diputados -dada la actual aritmética parlamentaria-. En cualquier caso, no hay catapulta que se precie sin una buena piedra que lanzar. El camino de Zapatero en el 2009-2010 va a estar lleno de piedras, esperemos que tropiece en alguna de ellas antes de que nos haga caer en el algún otro agujero keynesiano pensando en ganar tiempo en beneficio propio, e incluso brindando una posible trampa más: ¿Una reedición de los "Pactos de la Moncloa"? Desgraciadamente, Zapatero no es Suárez, y Salgado no es el ya difunto Fuentes Quintana... Aún habrá que esperar un "Rato"... Todo se andará.

domingo, 3 de mayo de 2009

LA CRISIS DEL "GOBIERNO DE ESPAÑA"

¿El "Gobierno de España" está sólo para regular con "planes urgentes" las inversiones, el empleo y "flexibilizar" el déficit y endeudamiento estructural de los demás Gobiernos de España?
Contra la crisis es necesaria una nueva manera de gobernar y administrar menos "intervencionista", "publicista" y "cortoplacista", que esté más pendiente de las libertades y necesidades del hombre concreto a lo largo de su vida (educación, empleo, salud, ...). Desde las necesidades individuales de la persona pueda llegarse a alcanzar la satisfacción del bien común, a la consecución de necesidades colectivas en términos sostenibles (sin olvidarnos de las generaciones futuras). Todas ellas son las que justifican que la gestión y la promoción de intereses, se realice en las instancias de Gobierno y Administración más próximas a los ciudadanos: o lo que es lo mismo, desde las Comunidades Autónomas y Corporaciones Locales.
¿Y qué hacemos con el Estado "Central"? Pues, reconocerle y atribuirle su verdadero papel: asegurar el principio de solidaridad entre todos los pueblos de España y garantizar la libertad y la igualdad de todos los españoles en el ejercicio de sus derechos fundamentales. En este sentido, el artículo 149.1.1 de nuestra Constitución de 1978 resume magistralmente esta principal función del Estado: asegurar que «todos los españoles tengan los mismos derechos y obligaciones en cualquier parte del territorio español».
Lamentablemente, la manida y actual imagen de marca "Gobierno de España" pretende simplificar el papel del Estado a una mera cuestión de oportunismo político. Sin embargo, la sostenibilidad del Estado Español se basa en la consecución de los principios fundamentales que le sustentan. Los "gobernantes y administradores de España" están llamados a ser verdaderos garantes de nuestra "libertad, igualdad y solidaridad", y no "competidores privilegiados" o "proveedores preferentes" de "financiación autonómica bilateral" y de "recursos urgentes para los entes locales"... Están en juego la libertad, la igualdad, la solidaridad de cada uno de los españoles y también el empleo, la educación, la salud, la pensión..., que son las verdaderas señas de identidad de una sociedad próspera y más justa en nuestros pueblos, ciudades, comunidades, en nuestra nación y un poco más allá del simple e inmediato horizonte político electoral...