viernes, 1 de enero de 2010

A SEGUIR SEMBRANDO EN 2010, ALGO MAS QUE DISCORDIAS

Nunca he tenido la peregrina idea de que, a medida que uno se hace más culto, se vuelve mejor. Mi propia mirada al espejo y la vida diaria me lo vienen demostrando desde hace mucho tiempo. Quizá porque he tenido la fortuna de aprender y formarme, no sólo a nivel teórico y académico, sino en la escuela de la vida. Desde mis primeras vivencias de chaval junto a un industrial autónomo (mi padre) pude comprobar que la teoría y la práctica deben conciliarse, como el descanso y la vigilia, como el trabajo y la familia. Esencial es evitar discordias en la siembra, sobre todo entre familias para aspirar a una buena cosecha de felicidad.

Hablando de familias y discordias, a nivel académico me vienen muchas controversias a la cabeza en este comienzo de año 2010; aparte de la polémica "neo" keynesiana y liberal (Economía), los sabinianos y proculeyanos (Derecho), los aristotélicos y platónicos (Filosofia)... La polémica y controversia ha sido y es consustancial a la evolucion intelectual en diferentes disciplinas. Cada uno ha aportado su parcela de conquista "parcial" de la verdad. Pero "una ciencia que avanza, nunca acaba en el punto de partida. Einstein revisa a Newton, pero no te manda de vuelta a Aristóteles".

Atendiendo a la concreta polemica "neoeconómica", para algunos, la familia de los keynesianos está aprovechando la actual crisis para liquidar al clan de los neoclásicos. El problema es que ya no tienen la posibilidad de manejar directamente la clásica palanca keynesiana de la política monetaria y sólo les queda la presupuestaria, que por si sola les conduce a generar muchas tensiones economicas (déficit, deuda...). En fin, remedios presupuestarios que no alivian sino que agravan la enfermedad de la economía. Es cierto que la aplicación de las técnicas y los análisis mas avanzados como el desarrollo matemático han podido fomentar una peligrosa ilusión de control y dominio de la verdad científica a nivel económico. Comparto la visión del Nobel Myron Scholes en un artículo que ha publicado en el Economist, según la cual hay que tener siempre presente que "están los modelos y luego están los que usan los modelos".
Por todo ello, las soluciones a cualquier problema económico, son siempre políticas, porque exigen arbitrar diferentes alternativas en una sociedad en la que se combinan muchos intereses. No basta la aplicación de cuidados intensivos por una élite tecnocrata de la economía, como si se trataran de los herederos de aquel Gran Rey Filósofo de Platón. Desde el primer Adan de la Economia para mi (A. Smith) la Historia Economica nos enseña que las propiedades de los sistemas analíticos y teóricos de penden mucho del marco histórico y social de los que parten, también de las prioridades en torno a los que se organizan... Es aquello de que cada maestrillo tiene su librillo.

Prefiero reconocerme como un verdadero economista; no puedo saberlo todo y al tiempo no puedo ignorar nada. De ahí mi vocación académica generalista, que conjugada con mi propio aprendizaje en la escuela de la vida personal y profesional diaria, me permiten aventurar que la clave política económica española quizá esté en algo más que polemizar sobre el juego de palabras y cifras de si España alcanzará el 20% de paro, mientras en Europa se baje del 10% en este 2010. Mucho más importante sería aprender a conjugar el estímulo del esfuerzo de los individuos (ahorro e inversión) y su recompensa (salario y beneficio tangible e intangible) para poder avivar y mantener el consumo, la producción y nuestro nivel de vida a medio y largo plazo. Eso exige pensar mas alla de nuestro actual horizonte de discordias y polémicas. Desde luego mucho mas allá que en la mera aplicación de cuidados intensivos en espera de un milagro económico que nos llegue de fuera. La solución esta en nuestra mano, en nuestro corazón inteligente y y en nuestra forma de vida.

Hace unos 100 años, un profesor de Cambridge llamado Alfred Marshall decia que "la economia es el estudio de la humanidad en las conductas de su vida cotidiana". Por eso, las teorías economicas intentan ayudarnos a entender la realidad, pero nunca la pueden dar plena forma. Me resisto a que la teoría sea un fin en si misma, porque de lo contrario el hombre no seria un ser racional y ante todo libre, capaz incluso de tener una visión global de su realidad, incluso dando cabida a la mirada a la trascendencia.
En todo caso, sobran polémicas, falta mucha inteligencia practica y líderes políticos, económicos y sociales, que reanimen nuestra capacidad, nuestro esfuerzo y nuestra legitima recompensa social: progresar y vivir mejor cada dia, pensando en nosotros mismos y en los que nos sucederán: éste y no otro es el verdadero desarrollo económico sostenible. A seguir sembrando en 2010, algo más que discordias.