viernes, 5 de febrero de 2010

LA INSOSTENIBILIDAD DE LA ECONOMIA ESPAÑOLA

El FMI prevé en 2010 para el conjunto de los países desarrollados un crecimiento del 2,1%, recuperación que contrasta con el salto del 6% previsto para los países en desarrollo. España va a ser el único gran país industrializado que seguirá en recesión en 2010. Este año, el PIB español caerá un 0,6%, según la revisión de las previsiones de coyuntura llevadas a cabo por el FMI en enero. Como comparación, el país cuyos resultados económicos se aproximarán más a los de España es Italia, que crecerá un 1%. El organismo reitera de este modo sus malas previsiones de octubre de 2009 para España. La previsión del FMI para España coincide además con los cálculos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y dobla las previsiones del Gobierno del -0,3% y del Banco de España. No obstante, para 2011 el FMI mantiene su pronóstico de un crecimiento del 0,9% de la economía española.

España integra el grupo de países donde la sostenibilidad fiscal es motivo de creciente preocupación para el FMI, junto a Grecia e Irlanda. Según el FMI se debe avanzar en estrategias de salida de la crisis creíbles en España para lograr una reestructuración económica fundamental: el déficit presupuestario tiene que ser corregido, con recortes de gastos para no perjudicar la frágil recuperación y la propia imagen de credibilidad de nuestras finanzas públicas a nivel internacional. Debe tenerse también muy en cuenta que la propia Comisión Europea concedió un año más de plazo a España, hasta 2013, para cumplir los Pactos de Estabilidad reduciendo el déficit al 3% del PIB.

Asimismo, es interesante atender a la circunstancia de que la Comisión Europea ha publicado también recientemente un
nuevo informe en el que analiza la sostenibilidad de las finanzas públicas 2009 de la Unión Europea para el periodo 2008-2060, actualizando las perspectivas que sobre este tema se tenían en el informe previo que se publicó en el año 2006, antes de la crisis financiera y económica internacional. Los resultados del conjunto de indicadores cuantitativos y cualitativos que intentan evaluar la sostenibilidad de las finanzas públicas en los 16 países de la zona del euro han sido clasificados en tres grupos de “riesgo” de incumplimiento de la sostenibilidad de sus finanzas públicas en el largo plazo:

a) Riesgo alto: Irlanda, Grecia, España, Chipre, Malta, Países Bajos, Eslovenia y Eslovaquia;
b) Riesgo medio: Bélgica, Alemania, Francia, Italia, Luxemburgo, Austria y Portugal;
c) Riesgo bajo: Finlandia.
Además si se compara con el informe elaborado en 2006 nos encontramos con sólo seis países que han visto empeorado su nivel de riesgo como consecuencia del deterioro de su situación presupuestaria por la crisis económica actual: Irlanda, España, Malta, Países Bajos, Austria y Eslovaquia. Centrándonos en el caso de España, podemos extraer varias conclusiones. En lo que respecta a los factores cuantitativos, merece la pena destacar que:

a) Para estabilizar la ratio del stock de deuda pública/PIB en su valor inicial de 2009 sería necesario una ajuste del saldo presupuestario primario estructural actual de 6,1 puntos porcentuales del PIB (muy por encima de la media de la zona euro de 3,3 puntos porcentuales);
b) Para abordar el aumento previsto del gasto público relacionado con las proyecciones del envejecimiento de la población española (sobre todo el gasto público en pensiones y, en menor medida, el gasto público en sanidad y dependencia) sería necesario otro ajuste adicional de 5,7 puntos porcentuales del PIB (muy por encima de la media de la zona euro de 3,3 puntos porcentuales);
c) La suma total del ajuste necesario del saldo presupuestario estructural se situaría en 11,8 puntos porcentuales (muy por encima de la media de la zona euro de 6,5 puntos porcentuales).

En definitiva, la reducción del riesgo alto de insostenibilidad de las finanzas públicas españolas pasa por:

a) Una política económica que esté orientada a posibilitar la recuperación de unas tasas de crecimiento económico en España del 2% que nuevamente den lugar a la generación de empleo y no mantenerse en la actual tasa de paro en torno al 20%, doblando la media europea.
b) Una política fiscal que contribuya a generar superávit presupuestarios: ajustar y reducir el gasto público actual y prever al gasto futuro, principalmente asociado al cumplimiento de la vigente ley de la dependencia y la atención del sistema público de pensiones.
c) Una asunción responsable de nuestro nivel de endeudamiento, para que no sea insostenible, perjudicando las necesidades legítimas a nivel económico, social y ambiental de nuestras generaciones futuras.

viernes, 1 de enero de 2010

A SEGUIR SEMBRANDO EN 2010, ALGO MAS QUE DISCORDIAS

Nunca he tenido la peregrina idea de que, a medida que uno se hace más culto, se vuelve mejor. Mi propia mirada al espejo y la vida diaria me lo vienen demostrando desde hace mucho tiempo. Quizá porque he tenido la fortuna de aprender y formarme, no sólo a nivel teórico y académico, sino en la escuela de la vida. Desde mis primeras vivencias de chaval junto a un industrial autónomo (mi padre) pude comprobar que la teoría y la práctica deben conciliarse, como el descanso y la vigilia, como el trabajo y la familia. Esencial es evitar discordias en la siembra, sobre todo entre familias para aspirar a una buena cosecha de felicidad.

Hablando de familias y discordias, a nivel académico me vienen muchas controversias a la cabeza en este comienzo de año 2010; aparte de la polémica "neo" keynesiana y liberal (Economía), los sabinianos y proculeyanos (Derecho), los aristotélicos y platónicos (Filosofia)... La polémica y controversia ha sido y es consustancial a la evolucion intelectual en diferentes disciplinas. Cada uno ha aportado su parcela de conquista "parcial" de la verdad. Pero "una ciencia que avanza, nunca acaba en el punto de partida. Einstein revisa a Newton, pero no te manda de vuelta a Aristóteles".

Atendiendo a la concreta polemica "neoeconómica", para algunos, la familia de los keynesianos está aprovechando la actual crisis para liquidar al clan de los neoclásicos. El problema es que ya no tienen la posibilidad de manejar directamente la clásica palanca keynesiana de la política monetaria y sólo les queda la presupuestaria, que por si sola les conduce a generar muchas tensiones economicas (déficit, deuda...). En fin, remedios presupuestarios que no alivian sino que agravan la enfermedad de la economía. Es cierto que la aplicación de las técnicas y los análisis mas avanzados como el desarrollo matemático han podido fomentar una peligrosa ilusión de control y dominio de la verdad científica a nivel económico. Comparto la visión del Nobel Myron Scholes en un artículo que ha publicado en el Economist, según la cual hay que tener siempre presente que "están los modelos y luego están los que usan los modelos".
Por todo ello, las soluciones a cualquier problema económico, son siempre políticas, porque exigen arbitrar diferentes alternativas en una sociedad en la que se combinan muchos intereses. No basta la aplicación de cuidados intensivos por una élite tecnocrata de la economía, como si se trataran de los herederos de aquel Gran Rey Filósofo de Platón. Desde el primer Adan de la Economia para mi (A. Smith) la Historia Economica nos enseña que las propiedades de los sistemas analíticos y teóricos de penden mucho del marco histórico y social de los que parten, también de las prioridades en torno a los que se organizan... Es aquello de que cada maestrillo tiene su librillo.

Prefiero reconocerme como un verdadero economista; no puedo saberlo todo y al tiempo no puedo ignorar nada. De ahí mi vocación académica generalista, que conjugada con mi propio aprendizaje en la escuela de la vida personal y profesional diaria, me permiten aventurar que la clave política económica española quizá esté en algo más que polemizar sobre el juego de palabras y cifras de si España alcanzará el 20% de paro, mientras en Europa se baje del 10% en este 2010. Mucho más importante sería aprender a conjugar el estímulo del esfuerzo de los individuos (ahorro e inversión) y su recompensa (salario y beneficio tangible e intangible) para poder avivar y mantener el consumo, la producción y nuestro nivel de vida a medio y largo plazo. Eso exige pensar mas alla de nuestro actual horizonte de discordias y polémicas. Desde luego mucho mas allá que en la mera aplicación de cuidados intensivos en espera de un milagro económico que nos llegue de fuera. La solución esta en nuestra mano, en nuestro corazón inteligente y y en nuestra forma de vida.

Hace unos 100 años, un profesor de Cambridge llamado Alfred Marshall decia que "la economia es el estudio de la humanidad en las conductas de su vida cotidiana". Por eso, las teorías economicas intentan ayudarnos a entender la realidad, pero nunca la pueden dar plena forma. Me resisto a que la teoría sea un fin en si misma, porque de lo contrario el hombre no seria un ser racional y ante todo libre, capaz incluso de tener una visión global de su realidad, incluso dando cabida a la mirada a la trascendencia.
En todo caso, sobran polémicas, falta mucha inteligencia practica y líderes políticos, económicos y sociales, que reanimen nuestra capacidad, nuestro esfuerzo y nuestra legitima recompensa social: progresar y vivir mejor cada dia, pensando en nosotros mismos y en los que nos sucederán: éste y no otro es el verdadero desarrollo económico sostenible. A seguir sembrando en 2010, algo más que discordias.