jueves, 30 de diciembre de 2010
¡¡¡ ESA LUZ !!!
En 2007 algunos no tuvieron luces para anticipar la verdadera dimensión de la crisis económica. En 2008 se acusó de antipatriotas a quienes denunciaron esa falta de luz para reaccionar ante la crisis. En 2009 se hablaba de un incierto y oscuro futuro sobre la economía global. En 2010 hemos vivido ya la crisis en nuestras carnes o en personas muy cercanas, y algunas ya no ven la luz al final del camino, sobre todo los parados y quienes no llegan a final de mes. En 2011 todo apunta a que nos tocará sufrir aún más la oscuridad de la crisis, a nivel personal y colectivo.
Ya es hora de más luces en España para evitar más cortocircuitos, que acaben por fundirnos los plomos. No es cuestión de volver a las cavernas de Altamira y alumbrarnos con velas en la oscuridad. Austeros sí, pero tampoco miserables. Ciertamente, España sigue padeciendo una gran dependencia del petróleo y en los últimos años no se ha llevado a cabo una acertada política energética alternativa que nos permita hacer frente a nuestras necesidades actuales y futuras. Entretanto se enciendan más y mejores luces entre quienes nos gobiernan en España, en 2011 simplemente nos ha llegado la hora de ser más eficientes e incluso rememorar el sentido común de nuestros abuelos para tratar de ahorrar gritando también: ¡¡¡Esa luz!!!
Por último, aprovecho la ocasión para iluminar un poco el camino hacia el 2011 y dedicaros a todos aquellos que compartís conmigo algo de vuestro tiempo en este blog mis 5 mejores deseos para que sigamos luchando contra la crisis:
1-Que hagáis aterrizar bien vuestros sueños en el suelo de la realidad.
2-Que seáis fieles a vuestro pasado, aprendáis de ello, pero sin dejar de mirar al futuro.
3-De vez en cuando, que podáis seguir dandoos un buen homenaje con los amigos.
4-Que viváis intensamente el amor con vuestros seres queridos.
5- Y no olvidéis cuidar la salud para poder seguir compartiendo la vida con todos nosotros en el nuevo año y muchos mas...
¡¡¡ Feliz 2011 !!!
martes, 21 de diciembre de 2010
SOLIDARIDAD ESTADISTICA < TRANSPARENCIA RESPONSABLE
También ahora la Vicepresidente Económica del Gobierno de Españase publica la ejecución presupuestaria autonómica y se empieza a destacar la importancia de que se informe de su déficit con transparencia, en aras de una mayor confianza de los contribuyentes y grupos de interés en la gestión pública...
http://www.eleconomista.es/economia/noticias/2689790/12/10/Las-CCAA-cumplen-objetivos-con-un-deficit-del-124-del-PIB-hasta-el-tercer-trimestre.html
Ahora bien, siempre me ha sorprendido la interesada o aparente SOLIDARIDAD ESTADISTICA y por ello me hago esta pregunta sobre el ejercicio de TRANSPARENCIA RESPONSABLE por parte del Gobierno de España y de las Comunidades Autónomas:
¿Por qué la ejecución presupuestaria autonómica es rendida por el Gobierno central y no lo hacen también, incluso primero, cada una de las propias Comunidades Autónomas; en especial Castilla-La Mancha y Murcia (por ser las que más déficit acumulan con respecto al resto)? A buen entendedor, sobran ... digo cabe aún más y mejor TRANSPARENCIA Y RESPONSABILIDAD AUTONOMICA...
miércoles, 1 de diciembre de 2010
CASUALIDAD vs. CAUSALIDAD DE LA CRISIS ESPAÑOLA
La media de crecimiento del conjunto de la economía europea aunque modesta se estima que será positiva (un 0,9% para este año) y entre quienes están aportando mayores impulsos son Alemania (que se estima que crezca un 3,4%, Francia un 1,6%, o Reino Unido con un 1,7%). España acabará el año si se cumplen las previsiones con una contracción de su Producto Interior Bruto (PIB) pero no será el único, ya que Irlanda caerá más (un 0,9%), Grecia un 3% y Chipre otro 0,4% en tasas interanuales.
Todo los países de la Eurozona rebasan el tope del 3% de déficit público en 2010, pero por encima de España en déficit está sólo Irlanda como consecuencia del rescate de su sector bancario. Según las Previsiones Económicas de Otoño de la Comisión Europea el déficit público en España será del 6,4% del PIB el próximo año, frente al 6% previsto por el Gobierno. La Comisión Europea además considera que España tendrá que recortar el déficit público alrededor de un 0,75% extra si la economía crece por debajo del 1,3% previsto por el Gobierno para 2011.
En la Eurozona son diez países del total de dieciséis países que la conforman los que tienen mayor porcentaje de deuda en términos de PIB que España siendo la previsión de la media del 84,7%. Según los últimos datos oficiales de la Comisión Europea nuestro país cerrará 2010 con una deuda pública equivalente al 64,9% del PIB, mientras que otros tienen un 124,9% (Grecia), Portugal un 84,6%, Irlanda un 82,9%; o incluso Italia tiene una previsión de deuda del 118% de su PIB.
El empleo es el problema más grave que tiene que afrontar la economía española ya que nuestro país es líder europeo. Eslovaquia, con el 14,1% es el segundo país europeo con la tasa de paro más alta, a la que sigue Irlanda con el 13,8%. Las previsiones de tasa de paro española apuntan a que continuará subiendo en 2010 hasta llegar al 20,1% de la población activa. España en 2011 seguir doblando la media para la Eurozona que se estima se sitúe en el 10%.
Así pues, más que hablar de las recientes "casualidades", deberíamos atender más y mejor a nuestras "causalidades": ¿Por qué a nivel de crecimiento, de déficit y deuda púbica, los números españoles no son aún mejores dentro de la Eurozona? ¿Cómo podemos lograr que dejemos de ser cuanto antes líderes europeos en tasa de paro?
domingo, 14 de noviembre de 2010
¿QUE HACE UNA PERSONA COMO TÚ EN UNA CRISIS COMO ÉSTA?
D. Lepolodo Abadía ha sacado al mercado su tercer libro precisamente con ese mismo titulo, que viene a abonar su reconocida visión de la "Crisis Ninja", con la que explica de forma llana y entendible las causas de la actual crisis económico-financiera y su propuesta de que frente a la crisi ha llegado "La hora de los sensatos". Ahora el autor nos propone una bateria de 5 consejos frente a la crisis para aplicar en todas las esferas de nuestra vida personal, familiar y profesional:
1- Ser optimista y aplicar en el día a día el sentido cómún (porque al ser el menos común de los sentidos, nos hace más fuertes y competitivos frente a la generalizada y extendida apatía y estupidez).
2- Ser austero, no gastar más de lo que se ingresa, y gastar con cabeza. No estirar más el brazo que la manga. Antes muchas familias vivían por encima de sus posibilidades gracias a un fácil acceso al crédito. Ahora hay que acostumbrarse a no vivir de esa forma artificial.
3- Ser prudente y no invertir los ahorros en aquello que no se entienda. Evitar las cadenas de productos y servicios financieros que se basen en derivados especulativos que llegan a ser incomprensibles hasta para quienes los comercializan. Respetar el valor de nuestro sacrificio pasado y presente (el ahorro) para que no sea despilfarrado en el futuro.
4- Ser emprendedor para buscar alternativas que mejoren las condiciones de vida, desde nuestro hogar a nuestro trabajo, desde nuestra vida personal a la comunidad en la que vivimos.
5- Permanenecer atentos y no distraerse de la crisis, de su evolución y cambios. Hay que estar preparados más bien para hacer frente a una crisis con forma de "L" (Larga-Larga-Larga) que nadie sabe predecir con certeza cuando terminará y no caer en falsa ilusiones en forma de "V" porque como decian nuestros antepasados: "Zamora no se conquistó en una hora".
Lo mejor, es que toda esta batería de buenos consejos fueron explicados de forma amena y sencilla y con ese punto de ironía aguda que aporta la lucidez y experiencia de los años cumplidos por todo un diligente padre de familia de 12 hijos y 40 nietos.
En definitiva, sus consejos son todo un ejemplo, no de lo que algunos definen despectivamente como "viejos valores", sino más bién de lo que es un "bonus viri", tal y como decían clásicos como Quintiliano.
sábado, 13 de noviembre de 2010
LA LECCION ECONOMICA DE MADRID: "SÓLO EL QUE RESISTE, GANA"
Ahora bien, todo este esfuerzo emprendedor e inversor empresarial interno y externo, que ha dado tan buenos resultados hasta ahora, y que ha favorecido una intensa generación de empleo y competitividad en la región, es fundamental que siga manteniéndose e incluso reforzarse para evitar la ralentización a que puede arrastrarnos otros téoricos motores económicos españoles, dado el estancamiento evidente que nos arrojan las últimas cifras oficiales del PIB a nivel nacional. A partir del difícil año 2011 que se nos avecina, el motor económico de Madrid debe seguir mostrando su resistencia en la carrera de fondo para salir de la crisis, dando ejemplo a todos de que "Sólo el que resiste, gana".
jueves, 21 de octubre de 2010
EN TODAS PARTES CUECEN HABAS Y EN ALGUNAS A CALDERADAS
Ahora bien, algunos Ayuntamientos también llevan un retraso de muchos años en su obligación de presentar cuentas. Basta con ver el último Informe de las cuentas generales de las corporaciones locales del ejercicio 2007 aprobado por la Cámara de Cuentas de Madrid a finales de 2009. Sólo 66 municipios de los 179 que hay en la Comunidad de Madridno no tienen pendiente de rendición ningún ejercicio. ¿Y el resto? Nos dan mucho que pensar:
¿Lo excepcional es lo normal? ¿Quién, cómo, cuando y donde se dirimen las responsabilidades políticas y legales de tales incumplimientos a nivel público? ¿Puede tolerar la sociedad la falta de transparencia en la gestión de las cuentas públicas? Mas vale que tanta opacidad sólo sea consecuencia de la propia crisis de recursos que viven la gran mayoría de Ayuntamientos. Por ahora, ya tenemos bastante con la calderada del “caso Malaya” de Marbella.
domingo, 26 de septiembre de 2010
3 DIAS EN PORTUGAL
En Coimbra vimos la Biblioteca Joanina de la Universidad, una obra maestra del barroco europeo de tiempos de Juan V de Portugal a principios del siglo XVIII. También el Palacio Rectoral y el Paraninfo (donde justo un aspirante a doctor se encontraba en plena defensa de su tesis ante su Tribunal). Conocimos a pie la Catedral y el centro histórico de Coimbra hasta llegar al muelle sobre el río Mondego, que paseamos en un crucero fluvial, justo antes de ir a la cena de clausura del XIV Encuentro AECA 2010 en el restaurante-museo Machado Castro con algunas de las ruinas romanas de Coimbra (entonces la lamaban Aeminium) y que se encontraban justo debajo. Antes de rendir cuentas al sueño, un concierto de música tradicional portuguesa nos ayudó a estimualr la digestión y el relax.
Al día siguiente, de camino a Lisboa, visitamos de paso el Santuario de Fátima, en el que la fe y la devoción se dan la mano en busca de la esperanza. En poco menos de 2 horas en coche llegamos a Lisboa y después de dejar nuestras maletas en el hotel, comimos en un restaurante tradicional portuges (pulpo y bacalao a la brasa, regado de vino verde) cerca de la Praça dos Restauradores. Esta plaza con un obelisco central conmemora la liberación del país del dominio español en 1640. Al sur de esta plaza, casi pegada, se encuentra la Praça de D. Pedro IV (con un Teatro principal en uno de sus lado) y en el otro se accede a la Rua Augusta, que es peatonal y está llena de restaurantes y tiendas. Sin duda que estos puede decirse que son los lugares mas céntricos de la ciudad.
Siguiendo por la Rua Augusta llegas a desembocar en la Praça do Comerço, una plaza amplia, parecida a la plaza mayor de Madrid pero abierta en uno de sus lados al río Tejo (Tajo). Desde aquí se coge el tranvía en dirección a la Torre de Belem y el Monasterio de los Jerónimos, que visitamos el el domingo por la mañana. Aunque nos recomendaron ir al Elevador de Santa Justa, que es un ascensor público que se puede coger para subir al Bairro Alto de Lisboa, preferimos verlo en el tranvía 28, que nos llevó hasta el Castillo de San Jorge y las callejuelas de la parte antigua de Lisboa. No llegamos a entrar a ver el Castillo, aunque en los alrededores hay unas vistas inmejorables de la ciudad. Dejamos el tranvía 28, descendiendo a pie por la Alfama, callejuelas por donde caben dos personas, ropa tendida en las puertas y una sensación de cierto ambiente degradado que sólo se puede vivir paseando cuesta abajo hasta llega a ver la Catedral.
Para ir al barrio de Belem bajamos hasta la Praça do Comerço y allí el tranvía 15 te lleva en dirección a una gran plaza con el Monasterio a la derecha y jardines a la izquierda, es la parada del Monasterio de los Jerónimos. Un poco más allá en dirección al Teja, vimos el monumento a los Descubridores y cenamos en restaurante familiar justo al lado del río. El Monasterio es impresionante, muy grande y bonito tanto por dentro como por fuera, pero muy cerca del monasterio hay una Cafetería/Pastelería que se llama "Pasteis de Belem”. Decidimos desayunar allí el domingo, aprovechando el coche de alquiler antes de devolverlo en el aeropuerto.
Fue una acertada idea el desayuno con los típicos y ricos pasteles de crema de Belem (recién hechos, calentitos, están riquísimos). Después del pastel ya solo nos quedaba la guinda del viaje en Lisboa: la Torre de Belem, que se encuentra al seguir por la orilla del río desde el monumento hacia la desembocadura. La Torre está abierta y el acceso es gratuito. Se ve rápido y es muy bonita, con buenas vistas del río, el enorme puente colgante 25 de Abril y en la otra orilla junto a dicho puente el Cristo Rei, una estatua igual a la de río de Janeiro de Cristo con los brazos en cruz. Pero desde Lisboa no cruzamos el Atlántico, por ahora nos tocó regresar a Madrid.
Al poco de nuestro retorno, el 27 de septiembre, tuvo lugar una presentación por el Secretario General de la OCDE, Angel Gurría, de un informe sobre la economía portuguesa y se mostró confiado en que Portugal logre "superar esta crisis", señalando que la "ambiciosa" estrategia de consolidación fiscal puesta en marcha por el ejecutivo portugués debe ser respaldada por un "fuerte consenso político" como el que el país ya logró alcanzar en el pasado y que permitiría profundizar en el proceso de reforma estructural que está en camino. Con ello Portugal no sólo mejorará su productividad y los standards de vida, sino que será mucho más resistente en futuras crisis. Dentro de unos años, quizá podamos volver al país vecino para constatar si somos más bien "primos-hermanos".
jueves, 16 de septiembre de 2010
¿MERCADO Y/O ESTADO?
domingo, 11 de julio de 2010
EL DEPORTE NOS UNE Y MOTIVA COMO NACION
En muchos ámbitos de nuestra sociedad, deberíamos tratar de emular y aprender de nuestro deporte. Para recoger frutos hay que sembrar, sufrir, perseverar y trabajar unidos en un proyecto que aglutine lo mejor de nuestro capital humano al servicio de nuestro desarrollo y prosperidad colectiva. Para lograrlo, hacen falta valores y señas de identidad, talentos y líderes que estimulen con inteligencia y pasión nuestro sacrificio y nuestro compromiso con un objetivo común: superar cualquier reto, por muy complicado e inalcanzable que pueda parecernos.
Sin duda, el deporte nos une y motiva como nación. En España tenemos grandes profesionales y talentos como los de nuestra selección. La cuestión es que sepamos reconocerlos y dejar que también lleguen a jugar nuestro mejor "fútbol".
viernes, 18 de junio de 2010
EUROPA EN CRISIS
Las crisis tienen un doble efecto: o se sale de ellas más fuerte que se entró, o le aplastan a uno. La razón es sencilla: si se corrigen los defectos que las han causado, la situación mejora considerablemente. Pero si no se corrigen, tales defectos debilitarán o incluso aniquilarán el organismo infectado. De ahí el refrán norteamericano que equipara las crisis a grandes peligros y a grandes oportunidades. Alguien ha dicho también que las grandes crisis producen grandes hombres, ya que inspiran a los espíritus fuertes y asustan a los débiles. Lo malo es: ¿y si esos grandes hombres no aparecen?
De la crisis actual solo podemos decir de momento que algunos países, con China a la cabeza, saldrán reforzados; que Estados Unidos posiblemente la superará debido al enorme dinamismo de su sociedad, aunque tendrá que compartir liderato con las nuevas superpotencias asiáticas, mientras que sobre Europa se ciernen los peores augurios. Es posible que vuelva a tener una de esas recuperaciones de Ave Fénix que le permitieron resurgir de sus cenizas, como tantas veces a lo largo de su historia. Pero es posible también que se quede al margen de la historia, como ocurrió a muchos de sus protagonistas —Egipto, Persia, Roma—, una vez cumplido su ciclo vital. Los síntomas, en cualquier caso, son preocupantes. Las crisis exigen aunar esfuerzos para superarlas. Pero lo que estamos viendo en Europa es justo lo contrario: fragmentación, divisionismo, recelos mutuos. No ha sonado el grito dramático del «¡Sálvese quien pueda!», pero se oyen voces parecidas y se toman medidas en ese sentido, impensables hace solo unos pocos años. Centroeuropa muestra desconfianza e incluso malhumor hacia el Sur. Hay reproches a enteros países. Todo el mundo echa pestes de los bancos, pero todos los gobiernos se han visto obligados a ayudarles, ya que en otro caso peligrarían los ahorros de sus ciudadanos. La clase política ha pasado a ser la más desprestigiada, pero nadie se acuerda de que la hemos elegido nosotros. El «mercado» se ha convertido en el malo de la tragedia, pero su alternativa, una economía dirigida por el Gobierno, sería algo así como saltar de la sartén al fuego, vistos los ejemplos recientes en los países del Este. En fin, que estamos en un mar de dudas, si no camino del fondo del océano.
No solo faltan líderes en la Europa actual. Falta también lo que nunca faltó en ella: mentes claras, profundas, que analicen la situación y propongan ideas imaginativas para salir del atolladero en que nos encontramos. Puede deberse a que, tras haber dedicado buena parte del siglo XX a dos grandes guerras e innumerables pequeñas, Europa se haya dejado vencer por la molicie de la sociedad de consumo y, abrigada por el Estado-providencia, haya adoptado el lema de los austriacos tras abandonar sus sueños imperiales: «Hagan otros la guerra. Tú, feliz Austria, cásate. Los reinos que a otros da Marte, a ti te los dará Venus». Lo malo es que esa es una fórmula para hacer política, de la antigua además, no para hacer economía, y a los números no se les engaña tan fácilmente como a los electores. O sea, el camino de la derrota, que es en el que se encuentra hoy Europa.
Las décadas de paz y prosperidad, por otra parte, han traído el auge de los más viejos demonios europeos. De entrada, el hastío de las guerras y la búsqueda del bienestar provocaron un impulso hacia la convergencia de las economías nacionales —no olvidemos que la hoy Comunidad Europea comenzó siendo Mercado Común y, antes que él, Comunidad Europea del Carbón y el Acero, integrada por Francia, Alemania Occidental y los países del Benelux—, lo que ha producido uno de los mayores éxitos económicos de la historia. Éxito que atrajo, como la miel a las moscas, a los restantes países europeos y a inmigrantes de las más alejadas partes del mundo. Pero, un gran pero, esa unión económica, que alcanzó su cima con el establecimiento de una moneda única, no se tradujo en una unión política, como había ocurrido con las trece colonias inglesas que formaron el núcleo de los Estados Unidos o como los principados o länder germanos que constituyeron la Alemania moderna. No es que ese gigante no tuviese un gobierno político, es que ni siquiera tenía un gobierno económico, que era lo mínimo que podía exigírsele para que funcionase correctamente.
El sentimiento nacional prevaleció y lo que hemos tenido es, más que unos «Estados Unidos de Europa», aquella «Europa de la Naciones» que preconizaba De Gaulle, pese a todos los intentos de armonización que representaron los tratados de Roma, Maastricht, Niza y Lisboa, no siempre respetados, para mayor inri. Mientras, la comunidad original no hacía más que crecer, primero a seis, luego a doce, luego a quince, hoy con veintisiete miembros, cada vez más distintos y en muy diverso nivel de desarrollo. Era un experimento arriesgado, teniendo en cuenta sobre todo que no se establecían mecanismos adecuados de control y supervisión, lo que abría las puertas a todo tipo de fraudes y subterfugios. Algo que no podía acabar bien y que la crisis ha puesto en evidencia de forma descarnada. Hoy podemos decir que la Unión Europea ha alcanzado su máximo nivel de expansión y que incluso puede haberlo sobrepasado, lo que la pone en peligro, como esas empresas que abren demasiadas sucursales, que amenazan la casa matriz.
Con ser eso mucho, hay todavía algo peor. Me refiero a la segunda de las tendencias desencadenadas por el movimiento pan-europeista: el ansia de libertad de los europeos no se ha limitado a encontrar un marco democrático de convivencia común, sino que se ha ampliado a la recuperación de sus comunidades originarias, con la consiguiente amenaza de fragmentar los Estados tradicionales. Ninguno de ellos se libra del proceso desintegrador en marcha en su seno, con más o menos virulencia, Francia incluida, la más centralista de todos ellos. Dicho en términos españoles: el Estado-nación se ve amenazado por sus «nacionalidades» internas. El último ejemplo acabamos de tenerlo en Bélgica, donde los independentistas flamencos han llegado al poder. Qué harán con él no lo sabemos, pero que no será mantener su país tal como ha venido siendo hasta ahora puede darse por descontado. Con lo que tendremos el sarcasmo de que Bruselas, la «capital de Europa», puede no saber exactamente dónde se encuentra, si en Flandes, en Valonia o en ninguna de las dos.
Justo lo que le faltaba a Europa. Pues si una crisis, sobre todo de la magnitud de la actual, requiere algo, es unión de esfuerzos, convergencia de medios. Mientras que el rumbo que apuntan las «nacionalidades» es el contrario: dispersión de esfuerzos, divergencia de medios. Es por lo que pienso que, antes que nada, Europa en general y España en particular necesitan tener claro su papel en el mundo actual. Si los Estados-naciones son demasiado pequeños para enfrentarse a los grandes problemas que plantea la presente crisis, de dimensiones planetarias, resulta evidente que las «nacionalidades» podrán aún menos resolverlos. Iría incluso más lejos. Como ya en 1993 advertía Theo Sommer en la revista «Die Zeit», «no todo pequeño pueblo es un pueblo estatal.» Para añadir que «hecho diferencial», sea cultural o étnico, «no es igual a nacionalidad.» Es decir, que si nos organizamos según el patrón de nuestras diferencias, iremos hacia atrás, en vez de hacia adelante, y Europa se convertirá en una auténtica olla de grillos, ya que «hechos diferenciales» hay en ella todos los que se quieran, y más. Una advertencia que podríamos habernos aplicado los españoles para evitar buena parte de los problemas que hoy nos aquejan.
¿Lo va a entender y aplicar la Europa de 2010? No lo sé. Lo único que sé es que de ello dependerá que Europa siga siendo protagonista de la Historia o solo Historia.
martes, 1 de junio de 2010
¡MALDITO 13 ENVENENADO! URGE ANTÍDOTO PARA ESPAÑA
13 son los millones de parados, pensionistas y funcionarios ya damnificados directos del la crisis. Vamos camino del 13% de déficit público... Suma y sigue con recortes a la inversión, a los bebes y dependientes. Todo este panorama era previsible y no por ello indeseable y de todo punto corregible; por ejemplo, ejecutando 13 medidas de choque a corto plazo:
1.- Bajada de impuestos indirectos y cotizaciones sociales.
2.- Incentivos a la inversión publico-privada.
3.- Fomento de la contratación juvenil.
4.- Ampliar edad de jubilación hasta los 70.
5.- Incentivos fiscales directos al ahorro de la clase media.
6.- Reforma del sistema financiero.
7.- Revisión del modelo competencial del Estado.
8.- Reforma de la Administración pública.
9.- Un modelo educativo único.
10.- Revisión del modelo energético.
11.- Regeneración industrial.
12.- Innovación en los servicios y el turismo.
13.- Co-pago progresivo de servicios públicos asistenciales.
No es momento de más resignación. El Gobierno ya no puede esperar, debe actuar con decisión, no sólo con palabras, sino con hechos. El veneno se extiende y urge un antídoto.
jueves, 27 de mayo de 2010
ESPAÑA ANTE LA CRISIS
Y si hemos podido vivir por encima de nuestras posibilidades durante, al menos, los últimos siete u ocho años, ha sido gracias un crédito exterior barato y abundante, que cuando, tras la crisis de las subprime, dejó de fluir, ha dejado al descubierto todas nuestras carencias y debilidades.
Ha dejado al descubierto, en primer lugar, que en España tenemos uno de los marcos institucionales más prolijos, enrevesados y costosos del mundo desarrollado. Un sistema muy ágil a la hora de producir regulaciones y normativas específicas que tienden a romper la unidad del mercado nacional, y un sistema también muy ágil cuando se trata de incrementar el gasto público. Pero un sistema extraordinariamente rígido cuando se trata de reducir gastos y burocracia.
En segundo lugar, ha quedado también al descubierto la extraordinaria rigidez e ineficacia de nuestro marco laboral, que sólo es capaz de crear empleo muy lentamente cuando la economía crece muy por encima del 2%, pero que, a diferencia de lo que ocurre en los países de nuestro entorno, lo destruye a una velocidad vertiginosa cuando el crecimiento económico es débil, no digamos negativo. Y como nuestro sistema de pensiones y de protección social descansa, casi únicamente, en los impuestos que gravan el trabajo, cuando se deja de crear empleo –y no digamos cuando se destruye empleo masivamente– las pensiones y las prestaciones por desempleo se tambalean.
Pero, sobre todo, con la crisis ha quedado al descubierto algo que ya nos venía diciendo nuestra elevadísima ratio de déficit comercial antes de la crisis (un 11% del PIB), cifra que, a pesar de la honda crisis económica que atraviesa España, todavía está en torno al 5% del PIB. Ha quedado al descubierto la preocupante falta de productividad y de competitividad de la economía española, que, a pesar de la drástica caída del consumo y de la inversión, todavía sigue comprando al exterior mucho más de lo que vende.
En definitiva, la crisis ha puesto de manifiesto que nuestro modelo económico e institucional es insostenible, incluso en tiempos de bonanza y con tipos de interés bajos. Y es insostenible, no a largo plazo, tampoco a medio plazo. Es insostenible hoy. De ahí que Rodríguez Zapatero, muy en contra de sus anteriores declaraciones y bajo presiones exteriores, se haya visto obligado a aprobar la pasada semana la disminución del salario de los funcionarios, la congelación de las pensiones, el recorte de las ayudas para la dependencia y la paralización de las inversiones públicas.
Con todo, estos recortes apenas van a suponer un ahorro de 15.000 millones de euros, menos de un 3,9% del gasto previsto en los Presupuestos Generales del Estado de 2010. En otras palabras, el ahorro que suponen esas medidas apenas es una gota en un vaso de agua, justo la gota que, de momento, evita que el déficit rebose y que se nos cierre el acceso al crédito exterior. Y la cifra, unos 15.000 millones de euros, por cierto, es sospechosamente parecida a la suma del FEIL (9.000 millones de euros) y de su secuela, el FEES (5.000 millones de euros), una iniciativa al más puro estilo keynesiano de abrir y cerrar zanjas que no ha servido, como ya sabían todos los expertos, para detener la caída del empleo, sino para sumar nuevas dificultades a la ya crítica situación financiera de España.
Esta crisis es mucho más grave que la del petróleo. De hecho, puede decirse, sin temor a exagerar, que si no actuamos pronto, si no cogemos, como se dice coloquialmente, el toro por los cuernos, no sólo nos arriesgamos a perder el tren del desarrollo, como mínimo para la próxima década. Nos arriesgamos a tirar por la borda 50 años de desarrollo económico que introdujeron a España en el primer mundo.
No podemos seguir con una estructura administrativa e institucional tan intrincada, prolija y costosa como la nuestra, que apenas tiene parangón en los países más desarrollados: una Administración central, 17 comunidades autónomas y más de 8.000 ayuntamientos que gestionan, en muchos casos, competencias duplicadas y triplicadas. Recientemente, hemos superado la cifra de 3 millones de funcionarios, cuando en 1978 había poco más de 1.300.000 en toda España, y eso que, en 1978, todavía no había ordenadores personales, ni teléfonos móviles ni Internet.
Al coste financiero de una estructura administrativa de este calibre hay que añadir también el coste, aún más importante, de la maraña normativa y legislativa que emana de las 21 cámaras legislativas que tenemos en España (el Congreso, el Senado, 17 autonómicas y 2 ciudades autónomas). Un auténtico laberinto normativo que está desvirtuando el mercado único español y que, por ello, se está convirtiendo en un serio obstáculo a la actividad económica y empresarial.
Otro factor en nuestra contra es que España es uno de los países desarrollados más dependientes del petróleo y del gas. Y lo es porque, en España, la energía nuclear tiene, incomprensiblemente, un papel menguante, en lugar de tener, como en el resto del mundo, un papel creciente, dado que es la energía más eficaz, más barata y más limpia de todas.
Ninguna de nuestras universidades está entre las 200 mejores del mundo, aunque somos la novena o la décima potencia económica del mundo. Y son pocos los universitarios españoles que, al acabar la carrera, pueden hablar inglés con fluidez. Esta es una realidad que debería llevarnos a una profunda reflexión acerca de la calidad y la eficacia de nuestro sistema educativo, y acerca de su influencia en la competitividad de nuestro sistema productivo, especialmente en lo que concierne a la innovación tecnológica. Nuestro sistema financiero, en lugar de ser catalizador del crecimiento económico, se ha convertido en uno de sus principales lastres, y habría que sanearlo a fondo.
Muchas pequeñas y medianas empresas rentables y solventes se ven abocadas al cierre porque las entidades financieras, particularmente las cajas de ahorro, no les conceden créditos. Y no se los conceden ahora porque, en primer lugar, han prestado más de lo que podían prestar y ahora necesitan toda la liquidez que puedan obtener para apuntalar sus balances. El problema es que, buena parte de la destrucción de empleo proviene, por desgracia, de empresas rentables y solventes que se ven abocadas a la quiebra porque no pueden financiar su capital circulante o sus operaciones corrientes.
Es preciso abordar cuanto antes una profunda reforma del marco laboral en España. Hace ya años que nos lo recomiendan todos los expertos y los organismos internacionales, incluido el Banco de España, porque no podemos seguir por más tiempo con un marco laboral propio de una dictadura autárquica y cerrada al exterior que nos convierte en la fábrica de parados de Europa. Y la clave no es abaratar el despido o recortar los derechos de los trabajadores.
La clave es, más bien, facilitar la contratación de trabajadores en empleos más flexibles y, por lo tanto, más estables. Y aquí, el principal obstáculo es la negociación colectiva. Y es que, como muy bien ha señalado Jordi Sevilla el pasado domingo en El Mundo, tienen que existir fórmulas intermedias entre estar empleado a tiempo completo haciendo horas extraordinarias o quedarse en el paro. Con esta rigidez, no es extraño que, cuando vienen las vacas flacas, España se convierta en la principal fábrica de parados de Europa.
Ha llegado la hora de decir la verdad a los españoles: serán necesarios muchos sacrificios y muchos recortes como los que ha aprobado el Gobierno. Tendremos que admitir que el crédito, probablemente, nunca volverá a ser tan barato ni tan fácil de obtener como lo ha sido hasta ahora. Tendremos que admitir, pese a quien le pese, que la Administración tiene que adelgazar y tiene que ser mucho más austera: tanto el Estado como las comunidades autónomas y los municipios, que de ahora en adelante tendrán que coordinar mucho más sus políticas, sus actuaciones y sus competencias, y mirar cada euro que se gasta como si fuera el último.
Tendremos que admitir que, si queremos crear empleo, no podremos seguir con un marco laboral que no se parece en nada al de los países de nuestro entorno y sí en mucho al de una dictadura autárquica. Tendremos que admitir que, si queremos garantizar las pensiones, habrá que ir, cuando menos, a un sistema que haga depender más directamente la pensión que se cobre de lo que se haya cotizado en toda la vida laboral. Y tendremos que admitir que si queremos competir, en la era de la globalización, con los países más avanzados, tendremos que reformar a fondo nuestro sistema educativo.
Es la hora de la responsabilidad y de la altura de miras. Van a ser necesarios muchos sacrificios y a los políticos nos corresponde, más que nunca, explicar con claridad a los ciudadanos cuál es la verdadera situación, ofrecer propuestas y huir de la demagogia y del populismo.
domingo, 16 de mayo de 2010
LAS BUENAS PRACTICAS EXIGIBLES EN BANCA ELECTRONICA.
En tal sentido, según la última Memoria del Servicio de Reclamaciones del Banco de España (2008), las asociaciones profesionales del sector crediticio ya desde el año 2005, hicieron público entre sus asociados el procedimiento que se había de seguir para la reclamación de transferencias de fondos efectuadas fraudulentamente por Internet, como respuesta al incremento detectado de actuaciones delictivas. Generalmente, las transferencias fraudulentas por Internet se llevan a cabo mediante suplantación de la personalidad de los clientes de banca electrónica, previa obtención por distintos procedimientos de sus datos y claves de identificación. En este sentido, las asociaciones consideraron que una rápida reacción tanto del cliente como de las entidades ordenante y beneficiaria de la transferencia permitiría recuperar los fondos transferidos fraudulentamente; cosa que no siempre ocurre, en función de la mayor o menor disposición y medios de cada Entidad ante este tipo de casos.
En concreto, sobre la mayoría de los casos de transferencias fraudulentas de fondos analizados por el Servicio de Reclamaciones, el problema fundamental reside en la correcta identificación del cliente y en las medidas de autenticación ofrecidas por la entidad. A pesar de que, con carácter general, las entidades de crédito cuentan con medidas de seguridad internas muy eficaces y acertadas a efectos de prevenir y minimizar el fraude electrónico, contribuyendo sin duda a mejorar la seguridad del canal (también las advertencias realizadas a través de las propias páginas web de las entidades y el envío de comunicaciones periódicas a sus clientes son buenas medidas divulgativas destinadas a concienciar al cliente), estas medidas, muy importantes en su fin, no son suficientes para eludir los riesgos que analizamos, pues las actuales sofisticaciones de los fraudes electrónicos superan las posibilidades del cliente medio, que, en general, no es un experto en seguridad informática.
Ninguna de estas medidas por separado, ni todas ellas en su conjunto, son concluyentes a la hora de evitar las actuales vías de fraude electrónico, que atacan principalmente al usuario mediante técnicas de ingeniería social o intrusiones en los equipos y/o comunicaciones informáticos. Evidentemente, el diseño de las medidas de seguridad entra dentro del ámbito de actuación discrecional de cada entidad y, por tanto, nada puede objetar el Servicio de Reclamaciones a dicha forma de proceder; estamos ante una decisión adoptada por cada entidad al diseñar su política operativa y comercial, en la que el Servicio de Reclamaciones del Banco de España no puede inmiscuirse, por obvias razones competenciales.
Pero es de sobra conocido que los sistemas de autenticación ofrecidos a los clientes de banca electrónica por la mayoría de las entidades de crédito son sistemas débiles o de un solo factor (una clave fija o aleatoria), a pesar de que la mayoría de los expertos en seguridad informática coinciden en señalar que las medidas de autenticación son más eficaces si incorporan dos factores: algo que el cliente conoce (una clave) y algo que el cliente tiene (un token, un teléfono móvil, etc.). Estos sistemas de doble factor podrían evitar la captura indebida de la firma electrónica y, por consiguiente, el fraude.
En la medida en que la elección de uno u otro sistema de autenticación afecta al grado de seguridad en el que las operaciones, comunicaciones y datos de sus clientes están protegidos frente al acceso o la modificación por terceros no autorizados, entendemos —en la línea expuesta por la Comisión Europea— que resulta de gran importancia que los consumidores comprendan los riesgos de aceptar el sistema de autenticación ofrecido por la entidad con la que operan y que conozcan cuál es la mejor alternativa posible para poder prevenir un fraude.
En este sentido, si bien en los contratos se informa al cliente de las condiciones para operar y de las consecuencias que le depararía un uso indebido de sus claves, no se le suele advertir del riesgo de que estas puedan ser capturadas por los ciberdelincuentes para su posterior uso con fines delictivos, ni de que, en este caso, deberá soportar los quebrantos ocasionados (incluso aunque dicha captura no se hubiera realizado como consecuencia de la falta de la diligencia que le resulta exigible en su calidad de usuario). Por otro lado, tampoco podemos olvidar que el usuario de banca electrónica puede acceder a este servicio no solo desde su equipo en su domicilio, sino también desde lugares públicos, como bibliotecas, hoteles o cibercafés, y, en muchos casos, sin necesidad de un puesto fijo gracias a las redes inalámbricas. Algunas entidades dan publicidad a esta facilidad en su página web, destacando que la banca electrónica «permite realizar todo tipo de operaciones bancarias a través de Internet desde cualquier lugar en el que se encuentre y a cualquier hora».
Dicho esto, puede resultar un tanto incongruente que, si la entidad no ha limitado expresamente las vías de acceso a este canal, pretenda que su cliente sea el único responsable de la falta de seguridad del equipo a través del cual se efectuó la operación presuntamente fraudulenta. Tampoco comparte el Servicio de Reclamaciones la conclusión a la que llegan algunas entidades (tras comprobar que no ha existido fallo alguno en sus sistemas informáticos) cuando precisan que es al cliente, en calidad de perjudicado, a quien corresponde seguir las diligencias judiciales que se instruyan como consecuencia de la denuncia interpuesta por el fraude sufrido, debiendo entretanto asumir el coste de las operaciones fraudulentas.
No parece equitativo ni proporcionado que las entidades eludan sin más su responsabilidad, dirigiendo a sus clientes a los tribunales de justicia y haciendo recaer en los mismos la totalidad de los importes defraudados. Por ello, el Servicio de Reclamaciones considera que (al margen del recurso a los tribunales de justicia) la actuación de las entidades de crédito en relación con el supuesto fraude debe ser analizada teniendo en cuenta los siguientes principios de buenas prácticas bancarias:
1 De información, por el que las entidades deben asegurarse de que sus clientes:
a) En la fase precontractual, conocen la realidad y magnitud del riesgo que comporta operar a través de la Red, especialmente con el sistema de autenticación que les es ofrecido, a fin de poder comparar el mismo con otros existentes en el mercado.
b) Al suscribir el contrato, son conscientes de los compromisos que asumen.
c) Reciben la formación y el asesoramiento necesarios para operar de la manera más «segura», siguiendo así las directrices ya avanzadas, el 26 de enero de 2001, por la Comisión Europea.
2 De diligencia, por el que, advertidas del supuesto fraude, las entidades deben actuar con la diligencia que les es exigible como profesionales en la materia para gestionar la recuperación de los fondos fraudulentamente transferidos. A este respecto, las asociaciones profesionales del sector han formalizado acuerdos de colaboración para posibilitar la recuperación de estos importes.
3 De responsabilidad, por el que se entiende que la realización de estas operaciones a través de Internet es posible únicamente porque las entidades han implantado este sistema (con los mecanismos de seguridad y autenticación que han considerado convenientes) y lo han divulgado, adquiriendo por ello, según el Servicio de Reclamaciones, una responsabilidad respecto del buen funcionamiento y la seguridad del mismo.
En conclusión, el Servicio de Reclamaciones del Banco de España entiende que no sería equitativo ni acorde con una actuación calificable de buena práctica bancaria hacer recaer automáticamente la negligencia o culpa y el consiguiente perjuicio en el cliente que sufre una transferencia por internet articulada mediante “phising”, “pharming” o cualquier otra modalidad de fraude social o tecnológico. En ello estamos, esperando respuesta concreta del Banco de España, porque el plazo medio de respuesta es de 6 meses. TO BE CONTINUED
sábado, 1 de mayo de 2010
LA RESPONSABILIDAD CIVIL DE LAS ENTIDADES FINANCIERAS EN LOS FRAUDES DE LA BANCA ELECTRONICA
Indudablemente, para que el comercio electrónico pueda desarrollarse con normalidad es preciso que la legislación aplicable a un contrato reconozca la equivalencia funcional de los actos empresariales electrónicos. Es decir, hay que atribuir equivalencia funcional a los actos jurìdico-electrónicos, respecto de los actos jurìdicos-escritos como autógrafos o incluso orales, mediante el reconocimiento de que la función jurídica que cumple la voluntad escrita y autógrafa respecto de todo acto jurídico, o su expresión oral, la cumple igualmente la instrumentación electrónica a través de un mensaje de datos, con independencia del contenido, extensión, alcance y finalidad del acto así instrumentado (art. 23,1 de la Ley de Comercio Electrónico).
En la actualidad los mecanismos de firma electrónica han evolucionado hacia sistemas más sofisticados como la denominada criptografía asimétrica o de doble clave, que consigue solventar los problemas que la transmisión del mensaje por vía telemática plantea. Por eso la Ley atribuye a la firma electrónica avanzada o reconocida respecto de los datos consignados en forma electrónica el mismo valor que la firma manuscrita en relación con los consignados en papel (art. 3,4 de la Ley de Firma electrónica )y que pueda imputarse la autoría de una declaración de voluntad negocial (art. 24 de la Ley de Comercio Electrónico). De alguna forma, el uso de la firma digital viene a implicar una presunción iuris tantum de que la declaración de voluntad, cifrada por este sistema y acompañada por el correspondiente certificado, ha sido emitida por su titular, presunción que puede ser destruida mediante la prueba por parte del mismo de que su firma ha sido utilizada ilegítimamente por un tercero no autorizado.
En este orden de cosas, vienen planteándose diversos supuestos de sustracción de la firma privada, dado que no hay una comprobación física de la identidad de la persona que emite cada declaración de voluntad: por ejemplo, en una orden de transferencia por internet, puede haberse empleado el fraude social o artificio tecnológico que permita hacer un uso ilegítimo de las claves de acceso y de operativa, lo que puede dar lugar a que se plantee la reclamación de daños por el incumplimiento por parte de la entidad de crédito de ciertas obligaciones contractuales, e incluso de la revisión o nulidad de algunas de las condiciones generales incorporadas al contrato de banca electrónica a iniciativa de la entidad de crédito.
Lo cierto es que la mayoría de las entidades financieras no facilitan a sus clientes las advertencias necesarias para evitar el fraude en el comercio electrónico con anterioridad a que se produzca por deficiencias o fallos de seguridad en las redes de comunicación, tales como virus informáticos o debidos a la utilización por los usuarios o autorizados de un navegador deficiente o mal configurado. Asimismo, muchas incluyen cláusulas para no responder de los daños que se puedan causar por la intromisión ilegítima de terceros. Tales cláusulas pretenden desplazar la responsabilidad que incumbe al Banco hacia su cliente, aunque que no haya tenido ninguna participación en el daño causado, infringiendo así lo contemplado en la cláusula 14 de la Disposición Adicional primera de la Ley General para la Defensa de Consumidores y Usuarios en cuanto impone limitación de los derechos del consumidor.
La nulidad de tales cláusulas se puede fundamentar en su carácter abusivo a la luz del art. 10 bis y la DA Primera, ap. 14, de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios (vid. en la actualidad Real Decreto Legislativo 1/2007, de 16 de noviembre, con el Texto Refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios y otras leyes complementarias, arts. 82 y 86). En efecto, no es dado imponer al consumidor la renuncia indiscriminada al derecho que le pueda asistir para reclamar, frente a la entidad que le proporciona los medios técnicos necesarios para una mejor o más cómoda prestación de sus servicios, en aquellos supuestos en los que, no mereciendo la consideración de caso fortuito o fuerza mayor, así como los efectivamente no imputables a la propia entidad bancaria, le ocasionen daños y/o perjuicios.
Por otra parte, la posición del Servicio de Reclamaciones del Banco de España sobre las necesarias advertencias a los clientes bancarios para evitar el fraude en el comercio electrónico constituye toda una "buena práctica bancaria". Es cierto que dicho Servicio no tiene competencia para determinar las consecuencias que de los pactos, cláusulas y condiciones establecidos en el ámbito de las relaciones regidas por normas de derecho privado puedan derivarse, ya que ello es competencia exclusiva de los tribunales de justicia; pero no cabe duda que su criterio (aunque pueda demorarse unos meses) puede llegar a tenerse muy en cuenta en la jurisdicción civil. Precisamente, en ello estamos: TO BE CONTINUED...
domingo, 28 de marzo de 2010
LA RESPONSABILIDAD PENAL EN LOS FRAUDES POR INTERNET MEDIANTE INGENIERIA SOCIAL Y TÉCNICA
Ahora continuamos con el 2º artículo sobre la "responsabilidad penal", desde mi propia experiencia personal de haber denunciado mi caso de "pharming" ante la Policía Nacional a finales de enero e incluso ampliando con posterioridad toda una serie de antecedentes delictivos que pudieran ayudar a esclarecer mejor los hechos y los presuntos responsbales criminales de los mismos.
En cuanto a las obligaciones internacionales asumidas por España a raíz de la adopción de la Decisión marco 2001/413/JAI del Consejo, de 28 de mayo de 2001, sobre la lucha contra el fraude y la falsificación de medios de pago distintos del efectivo, implican en relación con lo que dispone el art. 4 de esta Decisión, sobre “delitos relacionados con dispositivos especialmente adaptados”, que “cada Estado miembro adoptará las medidas necesarias para garantizar que las siguientes conductas sean delitos penales cuando se produzcan de forma deliberada: La fabricación, el recibo, la obtención, la venta y la transferencia fraudulentos a un tercero o la posesión de:
– instrumentos, objetos, programas informáticos y cualquier otro medio destinado por su naturaleza a la comisión de alguno de los delitos descritos en la letra b) del artículo 2,
– programas informáticos con la finalidad de cometer cualquiera de los delitos descritos en el artículo 3”.
La explicación que se ofrece en el considerando octavo de la decisión es la siguiente: “Es necesario que la descripción de las diversas conductas que deben tipificarse en relación con el fraude y la falsificación de medios de pago distintos del efectivo abarque toda la gama de actividades que en conjunto constituyen la amenaza del crimen organizado en este ámbito”.
En tal sentido, la LO 15/2003, de 25 de noviembre, por la que se modifica la LO 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal, introdujo un párrafo tercero en el art. 248 CP con el siguiente tenor: “La misma pena (de la estafa) se aplicará a los que fabricaren, introdujeren, poseyeren o facilitaren programas de ordenador específicamente destinados a la comisión de las estafas previstas en este artículo”.
A ello se añade que para la fijación de la pena se hace remisión indirectamente a los arts. 249 y 250 CP. En concreto, el art. 249 CP contempla un marco penal de prisión de seis meses a dos años cuando “la cuantía de lo defraudado excediere de 400 euros”.
Todo ello es lo que ocurre, con los programas empleados para llevar a cabo el “phishing”, que consiste, como ya vimos hce unas semanas en el anterior artículo de este blog, en la recogida fraudulenta de datos que proporciona voluntariamente, a consecuencia del engaño, el propio titular, y cuya modalidad más frecuente, pero no única, supone suplantar la identidad de una entidad bancaria para obtener las claves y datos de acceso a cuentas bancarias a través del envío de correos electrónicos que aparentemente provienen de la propia entidad, solicitando su confirmación por razones de seguridad, en ocasiones incluyendo un enlace para acceder a la web de la entidad, que en realidad ha sido sustituida por otra por los delincuentes (“web spoofing”). Lo mismo cabe decir del “software” malicioso empleado para realizar el “pharming”. Una vez que tienen los datos, los delincuentes los utilizan en el comercio electrónico para adquirir bienes y/ o servicios o para realizar transferencias de fondos no consentidas por el titular.
En todo caso, aunque se las denomine vulgarmente (por influencia de la traducción del inglés) fraudes informáticos, las acciones delincuenciales descritas bajo la denominación de phishing o pharming, son algo más que meras estafas, cada una de un párrafo del art. 248 del CP (LA LEY 3996/1995).Su íter críminis engloba tres acciones delictivas seguidas distintas, y configura un tipo delictivo complejo. Para entendernos, y hablando en estrictos términos (no jurídicos por ahora) de calle, tanto el phishing, como el pharming suponen:
• Un inicial «robo» de identidad
• para cometer un «robo» de datos
• para acabar cometiendo un «robo» de dinero.
Por ello, las acciones precedentes al apoderamiento patrimonial no son meros actos preparatorios impunes o simplemente integrantes de elementos de una sola estafa, en el caso del phishing, sociológica del art. 248.1 del CP (LA LEY 3996/1995), y en el del pharming, maquinal del art. 248.2 del CP (LA LEY 3996/1995), sino que son claras acciones ilícitas de un complejo delictivo.
Desde el punto de vista de los scammers (que suelen actuar en banda de personas procedentes de países del Este de Europa y en las que, quien realiza las web falsas —webproofing— suelen ser antiguos empleados informáticos al servicio de sus extintos regímenes políticos), la sofisticación de conocimientos técnicos y lo masivo de sus ataques les hace muy diferentes del mero defraudador solitario que estafa sin apenas conocimientos informáticos y mediante artesanales ataques víctima a víctima.
Por eso, el «robo de identidad» que supone suplantar la identidad de una Entidad bancaria (o de otra empresa) simulando su página web, ya sea en web específica falsa, ya en enlace a la misma a través del correo-e, «troyano», etc. o redireccionando las señas correctas a través de manipulaciones en el DNS que llevan a la web réplica, constituye un auténtico delito de falsedad en documento mercantil .
Por eso, el «robo de datos» constituye contra quienes «piquen» un delito de descubrimiento de datos informáticos secretos, previsto en el art. 197.2 del CP (LA LEY 3996/1995) pues se ataca el derecho a mantenerlos reservados, que forma parte de su esfera de la privacidad (o protección de datos del art. 18.4 de la CE (LA LEY 2500/1978)), lo que permitiría al cedente «a pesar de su no consentimiento», procesalmente, personarse como Acusador particular.
Finalmente, si los datos obtenidos mediante estas vías torticeras se usan y a su través se consiguen «robos de dinero», apoderamientos patrimoniales inconsentidos o ilícitos (dinero, objetos), los scammers cometen un delito de estafa informática previsto en el art. 248 del CP (LA LEY 3996/1995).
Como complejos delictivos que son el phishing y el pharming («robo de identidad, para robo de datos, para robo de dinero»), su caracterización en conjunto sirve para apreciar un mayor plazo a su prescripción, y ayuda a la aplicación de agravantes específicas como la referente al valor de la defraudación a que se contrae el art. 250.6 del CP (LA LEY 3996/1995), y se pena conforme a las normas del concurso de delitos del art. 77 del CP (LA LEY 3996/1995).
Sin embargo, la dinámica comisiva de estas modalidades de fraude en la Red en la vida real se complica porque las bandas organizadas de scammers de la Europa del Este (Rusia, Bielorrusia, Ucrania, Estonia, etc.) que suelen realizarlos, no practican ataques informáticos aislados, sino masivos, y por ello la emisión de correos-e o «troyanos» con enlaces a la página web falsa sobre la que se pretende generar el error que lleve a las múltiples víctimas a ceder inconsentidamente sus datos informáticos secretos, constituye, además, una continuidad delictiva (muy difícil de probar) que debe penarse conforme a la regla prevenida en el art. 74 del CP (LA LEY 3996/1995), debiendo la pena llegar a alcanzar la mitad superior de la infracción más grave, e incluso pudiendo llegar al grado inferior de la pena superior.
Ello si no concurriera la actuación criminal en concurso con el delito de asociación ilícita del art. 515 del CP (LA LEY 3996/1995), pues las pocas bandas desarticuladas policialmente en la práctica (debido a la complicación derivada de la transnacionalidad de su actuación delictiva) han demostrado estar muy estructuradas, bien jerarquizadas y tener un sofisticado reparto de las tareas criminales: el informático, los distribuidores de correos-e, los recaudadores de los ingresos, el organizador, etc. En el fenómeno del phishing y del pharming la figura que más se ha puesto en evidencia es el llamado «phisher-mule» o «mulero», cuya implicación en la trama delictiva es estadísticamente más frecuente, dado el mayor número de ellos que están siendo detenidos por los Cuerpos y Fuerzas policiales.
Los scammers, una vez lanzan sus ataques masivos a la «pesca» de víctimas, paralelamente usan el llamado «teletrabajo» informático para buscar colaboradores que desde España les ayuden a transportar (de ahí la expresión «mulero») de regreso a su país de origen el producto económico de sus ilícitas actividades. Para ello, de forma paralela, a través de las ofertas de trabajo por Internet, requieren de quienes estén dispuestos a trabajar desde casa o simplemente a tiempo parcial, sus servicios y, a cambio tan sólo de abrir una cuenta bancaria en España, recibir varias transferencias económicas y enviarlas a las señas en Europa del Este que se les irá comunicando a través de empresas de paquetería postal, se les autoriza a que descuenten un porcentaje económico (entre el 5 y el 10%), que será la remuneración por su «trabajo».
Ni que decir tiene que la cuenta corriente bancaria que abre el «mulero» (llamada cuenta «puente» o cuenta «nido») no es sino la que recoge todos los ilícitos ingresos obtenidos de las múltiples masivas víctimas del phishing o del pharming que día a día van «picando» y entregando sin querer sus datos bancarios reservados. De esta forma, el «mulero», en la cuenta «nido» bancaria que abre, recoge sin saber, gota a gota y día a día, el total de las múltiples transferencias fraudulentas que los scammers hacen (a quienes éste desconoce, y que suelen usar varios «muleros» distintos a la vez para minimizar sus pérdidas y diversificar riesgos), y les envía por paquetería postal Express un 95 % de sus «ganancias» (a identidades falsas en sus países de origen), propiciando con su conducta la impunidad de los atacantes extranjeros, que así cierran y agotan el apoderamiento delictivo fraudulento.
Es decir, que la actitud del «mulero» se puede incardinar en el dolo eventual y le es de aplicación la jurisprudencia sobre quien se sitúa en lo que el Tribunal Supremo ha venido llamando "posición de ignorancia deliberada".
Sin embargo, la acción de los «muleros», descartada su participación como encubridores del art. 451 CP (LA LEY 3996/1995), dado su ánimo de lucro propio, puede tener un tratamiento penal autónomo y diferente de la de los autores del complejo delictivo triple que es el phishing y el pharming, pues, lejos de atacar los bienes jurídicos que se protegen castigando a los scammers, la actitud del «mulero» trasluce más conductas cercanas a las propias de los receptadores.
Pena el art. 298 del CP (LA LEY 3996/1995) como reo de receptación a quien con ánimo de lucro, y con conocimiento de la acción de un delito contra el patrimonio o el orden socioeconómico, en el que no haya intervenido ni como autor ni como cómplice, ayude a los responsables a aprovecharse de los efectos del mismo, o reciba, adquiera u oculte tales efectos.
Ahora bien, como lo que recepta el «mulero» es más dinero que objetos, parecería penalmente más específica la clasificación de su conducta como la propia de un blanqueador de capitales, pues en todo cumple los requisitos previstos en el art. 301 del CP (LA LEY 3996/1995). Sin embargo, y pese a haber enormes dificultades dogmáticas para diferenciar el blanqueo de capitales de la receptación, aplicando el beneficio pro reo y la doctrina de la sentencia del Tribunal Supremo de 19 de diciembre de 2003, parece la acción del «mulero» más incardinable en la de receptación.
En fin, el próximo mes de mayo preveo que aparecerá publicado en este mismo blog la 3ª Parte de esta serie de artículos sobre la "Responsabilidad Civil en los fraudes de la Ingenieria Social y Técnica". Simultáneamente, en mayo comenzará una larga caminata de reclamaciones civiles contra la entidad Barclays ante el Banco de España... De dicha experiencia aprenderemos lo suficiente como para ir pensando en el proyecto de publicar algo más en el futuro que complete toda la serie: "La Responsabilidad Social Corporativa de las Entidades Financieras y el Riesgo Reputacional ante los fraudes bancarios"... TO BE CONTINUED
domingo, 7 de marzo de 2010
FRAUDES DE INGENIERIA SOCIAL Y TECNICA: I+D+i CON FINES DELICTIVOS
Entre ellas, pueden destacarse el phishing, que en sus distintas variedades se puede calificar como una estafa cometida mediante «ingeniería social», ya que manipula personas y necesita del concurso engañoso sobre un ser humano para que surja la equivocación o el error que lleva a la cesión «no querida e inconsentida» de datos confidenciales que pueden poner al “ingenioso” en condiciones de poder apoderarse del patrimonio de la víctima.
El phishing suele instrumentarse a través de correos electrónicos (engañosos) que, a la par que imitan el lenguaje, formato e imagen de las Entidades bancarias o financieras por las que se hacen pasar, solicitan del usuario sus datos personales alegando, entre otros, motivos como:
— cambios en la política de seguridad,
— problemas técnicos supuestamente concurrentes en la víctima,
— la promoción de nuevos productos o servicios,
— la participación en concursos, premios o regalos,
— o la propia detección de posibles fraudes,
e incluyen enlaces que aparentemente conducen a las web oficiales de la Entidad que suplantan, pero que realmente remiten a páginas web piratas (web réplica) que copian o imitan a la perfección, que es donde el usuario engañado escribe sus datos confidenciales y de donde los lee el atacante para, una vez en su posesión, realizar cualquiera de las operaciones fraudulentas en la Red indicadas.
Desde 1996, en que empezaron a detectarse las primeras modalidades de phishing, constantemente surgen transformaciones y variantes de fraudes informáticos en la Red. Así, le llaman «phishing-car» a la variante de obtención de los datos bancarios a través de simuladas ventas de coches, generalmente de segunda mano. Igualmente, se han detectado otras variantes de obtención de datos bancarios, esta vez mediante mensajes de voz sobre telefonía IP, en los que, como en el informático, el mensaje enlatado simula disculpas de seguridad informática o entrega de premios, para que el usuario ceda sus datos bancarios, y recibe entonces el nombre de «vishing»
Pero además de las diferentes variantes y evoluciones del phishing puedo destacar como víctima, el haber sufrido una modalidad de fraude informático con singularidad propia, el fraude del pharming, que a diferencia del phishing, es una estafa cometida mediante ingeniería técnica y no social, pues la vía hacia la cesión inconsentida de los datos sensibles y confidenciales de la víctima no es el engaño humano, sino una mera manipulación técnica que enclava este fraude entre las llamadas «estafas maquinales». Mientras el phishing precisa de la ingeniería social, y en cada intento se debe dirigir a un único tipo de servicio bancario, el pharming no se lleva a cabo en un momento concreto, ya que la manipulación del ordenador (alojamiento de un troyano) se hace de forma latente, a la espera de que el usuario acceda a su servicio bancario, quedando el atacante únicamente al acecho, sin tener que estar pendiente de una respuesta concreta para su ataque puntual.
El pharming aparece en abril de 2005 como consecuencia de fallos de seguridad que se detectaron por aquellas fechas en los servidores de Microsoft. Mediante el pharming se realizan manipulaciones técnicas en las direcciones DNS (Domain Name Server) que utiliza el usuario,
· de modo que (mecánicamente) conducen a éste, cuando las escribe en el navegador de Internet, a páginas que no son la deseada, aunque aparentemente presentan un aspecto idéntico,
· y que han sido creadas por los delincuentes informáticos para conseguir la cesión inconsentida de los datos confidenciales e información sensible y personal de la entidad de confianza de que se trate (bancaria, financiera, de venta de segunda mano, de subastas por Internet, de envío o intercambio de dinero al extranjero, etc.).
· y, una vez en su poder, los atacantes quedan en condiciones de realizar los ilícitos e inconsentidos apoderamientos patrimoniales sobre sus víctimas.
Cuando tecleamos una dirección web determinada (URL) en el navegador de Internet, ésta se transforma y convierte en una secuencia de formato 000.000.000.000, que conforma la dirección IP de la página a visitar, esto es, en una secuencia numérica, generalmente más difícil de recordar que las señas alfabéticas. El navegador no puede realizar por sí mismo la conversión de las señas en una secuencia numérica, ya que para ello necesita del servidor DNS que es quien realmente realiza esa conversión, ya que posee un registro que administra los nombres y les otorga la correspondiente seña IP numérica, que lleva finalmente al usuario a la página deseada.
El pharming ataca directamente a los servidores DNS, y cambia la secuencia numérica tecleada por el usuario víctima, llevándole a una página web que es de aspecto idéntico a la original (deseada), pero que es la web delincuente donde, confiado, el usuario realiza sus movimientos con total tranquilidad en la errónea esperanza de estar en la página original, y donde deja al descubierto claves y datos personales, que luego de conocidos usa el delincuente para estafarle.
Existe una segunda modalidad de pharming que ataca a los equipos individuales que en vez de manipular el servidor DNS. Lo que hace es modificar el archivo hosts (que se utiliza con Windows e Internet Explorer y que almacena en cada PC una pequeña tabla con las direcciones de servidores e IPs que más suele visitar el usuario) de modo que, manipulándolo, y sin necesidad de salir al servidor DNS, se consigue que llegue, no a la página real, sino a la simulada delictiva. Igual que en el phishing, la entrada del código manipulado en el sistema de la víctima suele ser a través de Internet, introduciendo virus «troyanos» que descargan programas:
·bien mediante correo-e,
·bien mediante alguna descarga de Internet,
·bien al copiar algún CD
En mi caso, ya me veo envuelto en toda una peripecia de denuncias y reclamaciones sobre mi pharming, tanto a nivel penal, como civil. Así que como "no hay mejor letra, que la que con sangre entra"; ni mayor "bienaventurado que el que enseña al que no sabe"... To be continued.
viernes, 5 de febrero de 2010
LA INSOSTENIBILIDAD DE LA ECONOMIA ESPAÑOLA
España integra el grupo de países donde la sostenibilidad fiscal es motivo de creciente preocupación para el FMI, junto a Grecia e Irlanda. Según el FMI se debe avanzar en estrategias de salida de la crisis creíbles en España para lograr una reestructuración económica fundamental: el déficit presupuestario tiene que ser corregido, con recortes de gastos para no perjudicar la frágil recuperación y la propia imagen de credibilidad de nuestras finanzas públicas a nivel internacional. Debe tenerse también muy en cuenta que la propia Comisión Europea concedió un año más de plazo a España, hasta 2013, para cumplir los Pactos de Estabilidad reduciendo el déficit al 3% del PIB.
Asimismo, es interesante atender a la circunstancia de que la Comisión Europea ha publicado también recientemente un nuevo informe en el que analiza la sostenibilidad de las finanzas públicas 2009 de la Unión Europea para el periodo 2008-2060, actualizando las perspectivas que sobre este tema se tenían en el informe previo que se publicó en el año 2006, antes de la crisis financiera y económica internacional. Los resultados del conjunto de indicadores cuantitativos y cualitativos que intentan evaluar la sostenibilidad de las finanzas públicas en los 16 países de la zona del euro han sido clasificados en tres grupos de “riesgo” de incumplimiento de la sostenibilidad de sus finanzas públicas en el largo plazo:
a) Riesgo alto: Irlanda, Grecia, España, Chipre, Malta, Países Bajos, Eslovenia y Eslovaquia;
b) Riesgo medio: Bélgica, Alemania, Francia, Italia, Luxemburgo, Austria y Portugal;
c) Riesgo bajo: Finlandia.
a) Para estabilizar la ratio del stock de deuda pública/PIB en su valor inicial de 2009 sería necesario una ajuste del saldo presupuestario primario estructural actual de 6,1 puntos porcentuales del PIB (muy por encima de la media de la zona euro de 3,3 puntos porcentuales);
b) Para abordar el aumento previsto del gasto público relacionado con las proyecciones del envejecimiento de la población española (sobre todo el gasto público en pensiones y, en menor medida, el gasto público en sanidad y dependencia) sería necesario otro ajuste adicional de 5,7 puntos porcentuales del PIB (muy por encima de la media de la zona euro de 3,3 puntos porcentuales);
c) La suma total del ajuste necesario del saldo presupuestario estructural se situaría en 11,8 puntos porcentuales (muy por encima de la media de la zona euro de 6,5 puntos porcentuales).
En definitiva, la reducción del riesgo alto de insostenibilidad de las finanzas públicas españolas pasa por:
a) Una política económica que esté orientada a posibilitar la recuperación de unas tasas de crecimiento económico en España del 2% que nuevamente den lugar a la generación de empleo y no mantenerse en la actual tasa de paro en torno al 20%, doblando la media europea.
b) Una política fiscal que contribuya a generar superávit presupuestarios: ajustar y reducir el gasto público actual y prever al gasto futuro, principalmente asociado al cumplimiento de la vigente ley de la dependencia y la atención del sistema público de pensiones.
c) Una asunción responsable de nuestro nivel de endeudamiento, para que no sea insostenible, perjudicando las necesidades legítimas a nivel económico, social y ambiental de nuestras generaciones futuras.
viernes, 1 de enero de 2010
A SEGUIR SEMBRANDO EN 2010, ALGO MAS QUE DISCORDIAS
Hablando de familias y discordias, a nivel académico me vienen muchas controversias a la cabeza en este comienzo de año 2010; aparte de la polémica "neo" keynesiana y liberal (Economía), los sabinianos y proculeyanos (Derecho), los aristotélicos y platónicos (Filosofia)... La polémica y controversia ha sido y es consustancial a la evolucion intelectual en diferentes disciplinas. Cada uno ha aportado su parcela de conquista "parcial" de la verdad. Pero "una ciencia que avanza, nunca acaba en el punto de partida. Einstein revisa a Newton, pero no te manda de vuelta a Aristóteles".
Atendiendo a la concreta polemica "neoeconómica", para algunos, la familia de los keynesianos está aprovechando la actual crisis para liquidar al clan de los neoclásicos. El problema es que ya no tienen la posibilidad de manejar directamente la clásica palanca keynesiana de la política monetaria y sólo les queda la presupuestaria, que por si sola les conduce a generar muchas tensiones economicas (déficit, deuda...). En fin, remedios presupuestarios que no alivian sino que agravan la enfermedad de la economía. Es cierto que la aplicación de las técnicas y los análisis mas avanzados como el desarrollo matemático han podido fomentar una peligrosa ilusión de control y dominio de la verdad científica a nivel económico. Comparto la visión del Nobel Myron Scholes en un artículo que ha publicado en el Economist, según la cual hay que tener siempre presente que "están los modelos y luego están los que usan los modelos".
Prefiero reconocerme como un verdadero economista; no puedo saberlo todo y al tiempo no puedo ignorar nada. De ahí mi vocación académica generalista, que conjugada con mi propio aprendizaje en la escuela de la vida personal y profesional diaria, me permiten aventurar que la clave política económica española quizá esté en algo más que polemizar sobre el juego de palabras y cifras de si España alcanzará el 20% de paro, mientras en Europa se baje del 10% en este 2010. Mucho más importante sería aprender a conjugar el estímulo del esfuerzo de los individuos (ahorro e inversión) y su recompensa (salario y beneficio tangible e intangible) para poder avivar y mantener el consumo, la producción y nuestro nivel de vida a medio y largo plazo. Eso exige pensar mas alla de nuestro actual horizonte de discordias y polémicas. Desde luego mucho mas allá que en la mera aplicación de cuidados intensivos en espera de un milagro económico que nos llegue de fuera. La solución esta en nuestra mano, en nuestro corazón inteligente y y en nuestra forma de vida.
Hace unos 100 años, un profesor de Cambridge llamado Alfred Marshall decia que "la economia es el estudio de la humanidad en las conductas de su vida cotidiana". Por eso, las teorías economicas intentan ayudarnos a entender la realidad, pero nunca la pueden dar plena forma. Me resisto a que la teoría sea un fin en si misma, porque de lo contrario el hombre no seria un ser racional y ante todo libre, capaz incluso de tener una visión global de su realidad, incluso dando cabida a la mirada a la trascendencia.
