En Alcobendas hemos tenido oportunidad de escuchar esta semana a D. Rodrigo Rato, Presidente de Bankia, el nuevo banco resultante de Caja Madrid, Bancaja, Caja de Canarias, Caja de Ávila, Caixa Laietana, Caja Segovia y Caja Rioja. En su conferencia "Tendencias futuras en el mundo económico" comenzó desgranando la crisis económica internacional y la española, para acabar definiendo toda una agenda de reformas imprescindibles para salvar la actual situación en nuestro país.
La crisis internacional es consecuencia de una sucesión de riesgos encadenados que no han sabido predecir ni anticipar la mayor parte de analistas económicos: un riesgo de crédito (2007-2008) al que siguió el riesgo de liquidez (2008-2009) un riesgo soberano (2010) y un riesgo geopolítico (2011) que puede ser antesala de un riesgo de fractura social en muchos paises, especialmente en los que hay una mayor presión demográfica y peor nivel de vida en buena parte de su población.
Por su parte, la crisis en España además de estar condicionada por la crisis a nivel global, según Rato es también consecuencia del estallido de cinco burbujas: inmobiliaria, energética, consumo interno, infraestructuras y gasto público. Rato considera que el camino de España para salir de la crisis debe seguir una agenda de reformas económicas “estructurales” cuyas líneas maestras deberían ser las siguientes: Que la economía se vuelque más en el exterior limitando las importaciones, el mix energético, una menor regulación de la actividad económica, un mejor funcionamiento de las instituciones, el desarrollo de la investigación y la productividad, una mejora del sistema educativo y una política europea común en lo fiscal y no sólo en lo monetario.
En todo caso, siempre puede aparecer de forma súbita un nuevo riesgo. Para muestra la de hoy mismo: el riesgo nuclear por el movimiento sísmico de Japón y su impacto en el conjunto del Planeta, que hasta parece empequeñecer un poco el riesgo que tenemos a la vuelta de casa (Portugal alcanza hoy los máximos históricos en su diferencial de deuda soberana) y nuestro temido riesgo de estanflación en España.
Así que la recuperación mundial que empezó en el segundo semestre del año 2009 y que ha sido apoyada por previsiones de los organismos internacionales a partir de 2010, también debería tener presente nuestro viejo refrán sobre "la gota que colma el vaso" o ese tradicional proverbio del Norte de Africa que trajo a colación el propio Rato: "Nunca se sabe cuál es la última paja que romperá la espalda del camello".
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El Gobierno maneja gran cantidad de información y de instrumentos para hacer previsiones económicas acertadas, aunque ello no implica que logre buenos resultados con sus políticas fiscales y de gasto público.
ResponderEliminarDe todas formas, si se toman en consideración las previsiones económicas de otoño para 2008-2010 de las instituciones públicas y privadas de referencia en España, se observa que lamentablemente el Gobierno sigue ocupando uno de los últimos puestos del ránking de acertantes en las previsiones. Las más alejadas fueron las del IEE, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). En contrapartida, Intermoney, Funcas y The Economist son las que más se acercaron a la evolución final de la economía.
Las previsiones de Esade y Funcas para 2011 coinciden en un crecimiento del PIB español del 0,7%, aunque Trias de Bes ha matizado que este año será un periodo marcado por la subida del petróleo, y los ajustes del sistema financiero -lo que influirá en el nivel de crédito- y del sector público -que no puede ofrecer crédito creciente-.
Ya veremos dijo un ciego...
La vicepresidenta segunda y ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, ha presentado ayer el nuevo cuadro macroeconómico del Gobierno de cara a los próximos años, en el que se contempla un menor crecimiento del Producto Interior Bruto para 2012 del calculado anteriormente y una mayor tasa de paro para este año y el que viene.
ResponderEliminarEn concreto, el Ejecutivo mantiene que el PIB se incrementará el 1,3% en 2011, mientras que rebaja la previsión para 2012 en dos décimas, hasta el 2,3%, y en tres la del 2013, hasta el 2,4%.
El crecimiento se revisa ligeramente a la baja en 2012 y 2013 debido a que los tipos de interés esperados son más elevados y los precios de las materias primas más altos. Al mismo tiempo, ha aclarado que los diferentes indicadores de la economía española conocidos durante el primer trimestre de 2011 son coherentes con la estimación oficial de crecimiento del PIB para el conjunto del año del 1,3%.
Respecto al mercado laboral, se espera ahora que la tasa de paro cierre el ejercicio en curso en el 19,8%, frente al 19,3% calculado anteriormente, y que termine 2012 en el 18,5%, por encima del 17,5% estimado antes.
La tasa de paro española se situó en el cierre de 2010 en el 20,33%, según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) publicados por el Instituto Nacional de estadística (INE).
Para 2013, el Ejecutivo espera que el desempleo se coloque en el 17,3% y que se reduzca de forma progresiva para terminar 2014 en el 16%.
Esta revisión del cuadro macroeconómico se produce en el marco de la actualización del programa de estabilidad que el Gobierno tiene que enviar a Bruselas que, hasta la fecha, contempla una reducción del déficit al 6% del PIB este año, al 4,4% en 2012 y al 3% en 2013.
Cuadro Previsión Macroeconómico del Gobierno
PIB Nueva Anterior
2011 1,3% 1,3%
2012 2,3% 2,5%
2013 2,4% 2,7%
Paro Nueva Anterior
2011 19,8% 19,3%
2012 18,5% 17,5%
2013 17,3% -
2014 16% -