Nuestro ya tradicional fin de semana largo fuera de España, que disfrutamos desde hace unos años al comenzar el otoño, hay que reconocer que esta vez se nos ha hecho tan corto como el conjunto de propuestas de los Ministros de Finanzas del G-20 y la "invitada" (España) que vinieron a hacer bueno el propio lema de París: "Fluctuat nec mergitur". Toda una frase histórica atribuida a San Juan Crisóstomo y que está incluida en el escudo de la ciudad del Sena, el cual contiene un barco navegando en aguas agitadas, pero que a pesar de ello sigue navegando.
En París la nueva directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), la francesa Christine Lagarde, advirtió de una evolución negativa de la economía en las últimas semanas, con un posible contagio de las débiles perspectivas de los países avanzados a los emergentes, y lo atribuyó sobre todo a la incertidumbre sobre la situación en Europa. Por su parte, la aún ministra española, Elena Salgado, tuvo que acudir justo después del anuncio de la rebaja de la calificación de nuestra deuda soberana por la agencia de Standard & Poors (hoy han seguido con la Comunidad de Madrid y Barcelona) y para defender la controvertida tasa global sobre las transacciones financieras, uno de los aspectos prioritarios de la presidencia de turno francesa del G20, pero que aún no suscita la unanimidad.
Entretanto, nosotros hacíamos nuestra primera navegación intensiva sin hundirnos por París: dos días y tres noches para conocer la Plaza Vendôme, El Gran Louvre (por dentro ni cabía plantearselo ya que es el museo más grande del mundo), el Ayuntamiento, la Plaza de la Bastilla, el Barrio Latino con La Sorbona, el Colegio de Francia, el Panteón, los Jardines de Luxemburgo, Saint-Germain y la Catedral de Notre-Dame en la Isla-de-la-Cité (Gran Parroquia Gótica de la Historia de Francia en medio del Sena), cuyas agitadas aguas muy cerca fueron también teñidas de sangre de guillotina en la actual Plaza de la Concordia; a la que confluye la Avenida de los Campos Elíseos y su vista ascendente al Arco de Triunfo.
Aunque para ascensos, el de la Torre Eiffel, que permite disfrutar de maravillosas vistas panorámicas del Sagrado Corazón, de los Campos del dios de la guerra (Marte) y de sus consecuencias tangibles en todo un Hospital de los Invalidos para una grandiosa ciudad, cuya primera visita culminamos con un buen crucero panorámico por el Sena; el río navegable que ha dado alimento a sus primeros moradores (los parisi) y que ha despertado el espíritu revolucionario, imperial y colonial; además del ilustrado, impresionista y pasional de una ciudad que navega, pero no se hunde en un mundo cuyas aguas dentro y fuera de Francia siguen siendo aún muy turbulentas y nada "rosas".
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Resumiendo, que te has ido a pasar un romñantico fin de semana a París con Elena, que no Salgado, y te has marcado dos párrafos introductorios para justificar el contar el viaje en tu blog.
ResponderEliminarA tus hijos les gustará leer en el futuro tu viaje con mamá, y con este tipo de post no me extrañaría que piensen que tu mujer se apellida Salgado.
Mi comentario es cariñoso, y con ello quiero señar los labios de algunos amigos tuyos que piensan que escribo dañinas respuetas.
señar es sellar, y romñantico es romántico (fe de ratas, digo erratas)
ResponderEliminarGracias Tuco. Pero Elena está más alineada con Alemania que la Salgado; por algo, como bien sabes, trabaja y cobra de los alemanes...
ResponderEliminar"Merkel tiene en sus manos la salud del conjunto de la economía mundial" - elEconomista.es. Esto no es sólo una idea, es verdad... Esta es la curiosa expresión típica de un dogmático profesor universitario de cuyo nombre no puedo / quiero acordarme... ¿Pero estaremos abocados a reconocerlo en nuestras propias carnes?
ResponderEliminarhttp://www.eleconomista.es/economia/noticias/3469167/10/11/-Merkel-tiene-en-sus-manos-la-salud-de-del-conjunto-de-la-economia-mundial.html
Nada nuevo (aparte de que vuelve a llover): superada la Cumbre de ayer, descubrimos un panorama de Meseta por delante, con pocos «cajeros automaticos» en nuestro camino y «mochila a racionar»; así que nos toca apretarnos bien las «botas» y empezar a «andar» una larga «caminata de fondo» que no empieza hoy, sino el 20N... Preparados, listos... para salir adelante!!!
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