sábado, 31 de diciembre de 2011

2011-2012: España no cambiará de la noche a la mañana

Vamos a tener que seguir en 2012 bajo la presión de la urgencia tras un 2011 que podemos considerar despilfarrado. Basta con cuantificar el tiempo transcurrido entre la pre-campaña, la campaña, las elecciones y el período de puesta en marcha del Gobierno de Rajoy, que ya no ha tenido casi ni una Nochebuena que disfrutar. En vísperas de Nochevieja, el nuevo Gobierno no ha podido aún desembarazarse de la herencia recibida, teniendo que acometer vía decreto-ley una prórroga "automática" del ejercicio 2011, que sólo permite algunas modificaciones urgentes que se convalidarán parlamentariamente después de Reyes.

Este primer ajuste del presupuesto prorrogado viene marcado por nuestro compromiso inmediato de reducción del déficit público adquirido ante nuestros socios europeos; lo que implica ineludibles subidas temporales en el impuesto sobre los tramos más altos de renta (I.R.P.F.) y en el impuesto sobre bienes inmuebles (I.B.I) y una austera gestión del gasto público (congelación del sueldo de funcionarios, reducción de partidas para subvenciones a agentes sociales y económicos, con la única revalorización prevista para adecuar las pensiones al incremento de los precios). Y es que como Rajoy adelantó en su discurso de investidura: España tiene que equilibrar sus ingresos y gastos para poder ahorrar en 2012 y paliar el déficit público del 2011; el cual encima va a ser muy superior al previsto: el 8% y no el 6% del P.I.B.

Sin embargo, no bastará con estas medidas de ajuste por decreto-ley antes de la Nochevieja 2011 pues no son más que el inicio de un Añonuevo que alumbrara en poco tiempo un Presupuesto que permita abordar decidamente las necesarias reformas de política económica y fiscal para España; que además no se podrán ceñir a un solo ejercicio, sino atender a un horizonte mucho mayor y complejo que nos vienen apuntando desde Europa hace tiempo y que todos los españoles, de arriba y abajo, de izquierda a derecha y pasando por el centro, ya estamos viendo delante de una manera más que manifiesta.

Con todo, y por si alguno aún estuviera despistado, el nuevo ministro de Economía, Luis de Guindos, no ha dudado en volver a trazarnos el sombrío panorama de la economía española en el último trimestre de 2011 y el previsible en el primero del 2012: una nueva recesión en un país que ya tiene cinco millones de desempleados. España no cambiará de la noche a la mañana, pero si puede volver a confiar en sus propias capacidades y en su espíritu de superación para crecerse ante la adversidad: Tenemos un 2012 por delante en el que comenzar a levantarnos, despúes de unas dolorosas caidas en estos últimos años, muy especialmente la de nuestro record historico de desempleaos en 2011.

Por eso es prioritario compartir objetivos en el sector privado y en el público: trabajar, trabajar y trabajar para cotizar, cotizar y cotizar; y al mismo tiempo ahorrar, ahorrar y ahorrar para poder invertir, invertir, invertir; y alguna cosa más (como no endeudarse y pagar más intereses sin cabeza) para seguir generando riqueza y oportunidades de salir adelante y recuperar el bienestar al que aspiramos en nuestra vida: cuantos más mejor, y si es antes mejor que después.

1 comentario:

  1. Más detalles sobre el decreto-ley de Añoviejo en: http://www.boe.es/boe/dias/2011/12/31/pdfs/BOE-A-2011-20638.pdf

    ResponderEliminar